🥛 Producción de leche y minerales: estrategias para vacas en lactancia

La producción de leche es uno de los procesos fisiológicos más exigentes para el ganado bovino. Durante la lactancia, las vacas transfieren una gran cantidad de minerales esenciales al ordeño diario, lo que puede llevar a deficiencias nutricionales si no se manejan correctamente.

Los minerales como el calcio, fósforo, magnesio, sodio, zinc, cobre y selenio son indispensables para mantener la función metabólica, la salud reproductiva y la calidad de la leche. Su equilibrio no solo mejora la producción, sino también la longevidad productiva del animal.


La pérdida mineral en la leche: un desafío fisiológico

Durante el pico de lactancia, una vaca puede perder diariamente:

  • 30 a 40 gramos de calcio,
  • 20 a 25 gramos de fósforo,
  • 2 a 3 gramos de magnesio,
    además de trazas de cobre, zinc y selenio que son esenciales para la salud celular.

Según el Journal of Dairy Science (2023), la deficiencia mineral es una de las principales causas de metritis, hipocalcemia posparto y baja fertilidad en vacas de alta producción.

El balance mineral adecuado es por tanto una estrategia directa para prevenir enfermedades metabólicas y mantener la estabilidad del sistema inmune.


Minerales que influyen directamente en la producción de leche

  • Calcio (Ca): responsable del 98 % de la estructura ósea y fundamental para la secreción láctea. Su deficiencia causa hipocalcemia o “fiebre de leche”.
  • Fósforo (P): clave para la síntesis de ATP (energía celular) y para la fertilidad.
  • Magnesio (Mg): regula la absorción de calcio; su déficit reduce la eficiencia digestiva.
  • Zinc (Zn): interviene en la integridad de la piel y el tejido mamario, reduciendo infecciones como mastitis.
  • Cobre (Cu) y Selenio (Se): fortalecen el sistema antioxidante e inmunológico.

Un estudio del Instituto de Investigación Agropecuaria de Chile (INIA, 2022) reveló que vacas suplementadas con sales mineralizadas equilibradas produjeron hasta un 14 % más de leche y presentaron menor incidencia de mastitis y retención placentaria.


Estrategias prácticas para el manejo mineral en vacas lactantes

a) Suplementación continua y no estacional

El suministro de sal mineralizada debe mantenerse todo el año, no solo en época seca. Las vacas en producción requieren ingestas constantes y homogéneas para mantener el balance mineral.

b) Ajustar la formulación a la etapa de lactancia

  • Inicio de lactancia: alta demanda de calcio y fósforo.
  • Pico de producción: refuerzo en magnesio, zinc y selenio.
  • Final de lactancia: mantenimiento y preparación para la próxima gestación.

c) Controlar el acceso y consumo diario

El consumo ideal promedio es de 100 a 120 gramos por vaca/día, dependiendo del tipo de pastura y temperatura ambiental.
La sal La Caqueteña Silo Leche ha sido diseñada con estos requerimientos en mente, garantizando absorción eficiente y resultados visibles en producción y condición corporal.

d) Revisar los saladeros

Los saladeros deben mantenerse techados, ventilados y protegidos de la lluvia, para preservar la pureza y evitar contaminación.


Efectos visibles del equilibrio mineral

La correcta suplementación genera beneficios observables en pocas semanas:

  • Incremento del volumen y densidad de la leche.
  • Reducción de mastitis y enfermedades metabólicas.
  • Mejora de la fertilidad postparto.
  • Terneros más vigorosos al nacimiento.

El National Dairy Council (2021) concluyó que los sistemas con sales balanceadas mostraron una reducción del 30 % en pérdida de condición corporal y una mayor vida útil del hato.


Aplicación tropical: experiencia de campo en Caquetá

En ganaderías del piedemonte amazónico, los resultados de suplementar con sales de alta biodisponibilidad como las de La Caqueteña Silo Leche han mostrado:

  • Producción diaria 10–15 % superior,
  • Intervalos entre partos más cortos,
  • Mayor persistencia de lactancia, incluso en pasturas húmedas y suelos ácidos.

La formulación desarrollada con análisis foliares locales garantiza una disponibilidad efectiva de fósforo y calcio, adaptada a las condiciones de la región.


Conclusión

Una vaca bien mineralizada no solo produce más leche, sino que vive más, se reproduce mejor y enferma menos.
La inversión en sales mineralizadas específicas para vacas en producción representa un retorno tangible en litros, fertilidad y bienestar animal.

“La nutrición mineral es la base invisible de cada litro de leche de calidad.”
Equipo Técnico La Caqueteña


Referencias técnicas

FAO (2020). Mineral Deficiencies and Dairy Production in Tropical Systems.

Journal of Dairy Science (2023). Mineral Balance in Lactating Cows and Milk Production.

INIA Chile (2022). Effect of Mineral Supplementation on Milk Yield and Health.

National Dairy Council (2021). Nutrition Strategies for Dairy Herd Longevity.

NRC (2016). Nutrient Requirements of Dairy Cattle.

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